miércoles, 1 de abril de 2009

Cómo se utilizan las plantas medicinales

Hay varias formas de aprovechar las sustancias beneficiosas dé las distintas plantas útiles para la salud.
Comer la planta directamente es la forma más obvia de ingerir los principios curativos de una planta, tal como nos la ofrece la naturaleza, preferentemente cruda. Tenemos por ejemplo vegetales de notables propiedades curativas como por ejemplo: manzana, zanahoria, cebolla, berro, rábano. etc.

Los jugos son ideales tratándose de vegetales frescos, como por ejemplo si se quiere hacer un uso terapéutico de la zanahoria, pues de este modo se puede tomar el equivalente a dos quilos (que comidas directamente resultarían abrumadoras) en un par de vasos de jugo.
La infusión es la forma más habitual de extraer los principios curativos de flores, hojas y otras partes blandas, ya sean frescas o secas. La infusión se prepara vertiendo agua hirviendo sobre la dosis correspondiente de planta desmenuzada, y dejando reposar unos minutos.
La decocción se hace cuando los principios curativos se han de extraer de partes compactas y duras (cortezas, raíces), la infusión puede ser insuficiente, y entonces se pono la planta desmenuzada con el agua fría a fuego lento, se deja que hierva alrededor de un minuto todo junto, y hielo se deja reposar unos diez minutos, tapado.
La maceracion no es tan rapida como la infusion o la decocción, pero el calor altera a veces parte de los principios curativos de la planta, por eso se recurre a la maceración que consiste en poner en remojo la planta, bien desmenuzada, con agua a temperatura ambiente, y dejar así, tapado de seis a doce horas aproximadamente, para que la planta vaya liberando poco a poco sus sustancias en el agua, sin intervención del calor.
En polvo: para algunas partes de vegetales secas y duras se reducen a polvo, que en el momento de utilizarlo se disuelve sencillamente en agua, o se comprime en forma de grageas para tragar (de hecho este es el origen de las pastillas farmacológicas). La corteza y el fruto del ciprés porj ejemplo, se suelen preparar de esta manera.
La tintura es la maceración de la planta en alcohol, llamada así porque el alcohol suele disolver muy bien los pigmentos de la plantas y tornar un color intenso. Se suele usar unos 200 srms. de planta por litro de alcohol: se deja en maceración. bien cerrado en un frasco, durante unos diez días, luego se filtra con papel de filtro y se guarda en un' frasco hermético. En el momento de usarla se vierten unas gotas en un vaso de agua o en infusión.
Conservación de las plantas, no siempre se pueden usar las plantas recién recogidas, por lo tanto para que se pierdan lo menos posible sus sustancias volátiles, es conveniente conservarlas en frascos de cristal herméticos.

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